INFORME ACADÉMICO "EDUCACIÓN PARA LA PAZ
Y NO VIOLENCIA."
Materia:LEOyE
II.
Semestre:
2
Especialidad:
Programación
Maestra:Pamela
Valería Aranda Martinez.
Escuela: CECYTEM plantel TULTEPEC
Integrantes:
Sergio
Mendoza Vargas.
Soria
Ximena Soberanis Castellanos.
Ángel
Javier Tapia Pichardo.
ÍNDICE
•JUSTIFICACIÓN.
•EDUCACIÓN PARA LA PAZ.
•CRÍTICAS A LA EDUCACIÓN.
•Conclusiones
•Bibliografía
•Anexos
•Justificación.
La educación para la paz no es una opción
más sino una necesidad que toda institución educativa debe asumir. Los
principios para una convivencia pacífica entre pueblos y grupos sociales se han
convertido en un imperativo legal. Ahora se trata de conseguir que el derecho
formal de la paz se convierta en un derecho real.
Educar para la paz es una forma de educar
en valores. La educación para la paz lleva implícitos otros valores como:
justicia, democracia, solidaridad, tolerancia, convivencia, respeto,
cooperación, autonomía, racionalidad, amor a la verdad... La educación en
valores es un factor importantísimo para conseguir la calidad que propone
nuestro sistema educativo.
•Educación para la paz
Educación para la paz es el proceso de
adquisición de los valores y conocimientos, así como las actitudes, habilidades
y comportamientos necesarios para conseguir la paz personal, entendida como
vivir en armonías con uno mismo, los demás y el medio ambiente.
Hay numerosas declaraciones de las Naciones
Unidas sobre el asunto. Koichiro Matsuura, que fue Director General de la
UNESCO, declaró que la educación para la paz era de "fundamental
importancia para la misión de la UNESCO y las Naciones Unidas". Actualmente,
los Sistemas Educativos a nivel mundial se han convertido en repetidores de un
modelo social de exclusión, favoreciendo la consolidación de un sistema de
violencia estructural. Con esto, se va haciendo de la vivencia de los derechos
humanos para todos y todas una realidad cada vez más lejana, y de la violencia
una realidad cada vez más cotidiana.
Se afirma incluso que, tradicionalmente, a
la educación se le ha concebido de diferentes maneras, mismas que no responden
adecuadamente, ni a la realidad global-nacional-local, ni al estado actual del
conocimientos.
•CRÍTICAS A LA EDUCACIÓN.
Diversos estudios se han hecho sobre el
estado actual de los sistemas educativos; enuncio aquí, algunas de las críticas
principales que se han hecho a la educación –formulados a modo de errores.
El primero de ellos es el significado que
se le da a la educación. De este significado se han formado dos familias, las
que ponen el énfasis en el proceso de cambio y las que destacan el resultado
final. Aquí se dice que la educación tiene que centrarse en la relación del
sujeto con el mundo. Es decir, que la educación tiene que centrarse en el
proceso final, mismo que tiene que ser brindar al individuo de las herramientas
necesarias para que pueda incorporarse a la sociedad.
El segundo error consiste en entender como
sinónimo cualquier acción de transmisión, adiestramiento, repetición o memorización
de los conocimientos; pero esto no es educación en el sentido que se ha
expuesto.
El tercer error consiste en perder de vista
la intencionalidad educativa, que debe entenderse como un proceso riguroso de
diseño y control de los resultados que se esperan obtener.
El cuarto error hace hincapié en tomar en
cuenta el contexto en que se desarrolla la acción educativa, puesto que no sólo
una correcta planeación asegura el éxito de una acción educativa.
El quinto error consiste en no entender que
ninguna acción educativa se da en aislado, sino que pertenece a una red de
acciones educativas.
Finalmente, el sexto error consiste en
confundir lo que se desea obtener como resultados, con lo que realmente es
posible obtener. Como la propia educación, se entiende que la educación para la
paz es un derecho, punto que cada vez es más puesto de manifiesto por
investigadores de las ciencias de la paz, como Betty Reardon y Douglas Roche.
La educación para la paz forma parte de la
educación para los derechos humanos
El compromiso de educar para la paz puede
expresarse en las siguientes líneas: “Trabajar por un proceso educativo que
signifique contribuir a alejar el peligro de la guerra, poner fin al expolio de
las zonas empobrecidas del planeta, enseñar desde y para la no-violencia,
aprender a considerar el conflicto como un vehículo de cambio si sabemos
resolverlo sin recurrir a la violencia, integrar al alumnado en un proceso de
transformación de la sociedad hacia la justicia…”La palabra “paz” a su vez,
tienen distintos significados. Un análisis lingüístico de su uso ha permitido
diferenciar dos grandes concepciones, la negativa y la positiva, emparentadas
con dos definiciones de la violencia, la directa y la estructural. La paz
negativa pone el énfasis en la mera ausencia de guerra, de violencia directa.
Presupone un aparato militar que garantice el orden, disuada al enemigo y
asegure la perpetuación del statu quo. Si la paz consiste solo en eso, poco
tendrían que hacer las personas que se dedican a la educación. La paz negativa
puede entenderse como resignación, como huida o inexistencia de conflictos. La
paz positiva, sin embargo, presupone un nivel reducido de violencia directa y
un elevado nivel de justicia. Se persigue la armonía social, la justicia, la
igualdad y, por tanto, el cambio radical en la sociedad, la eliminación de la
violencia estructural. El concepto de violencia estructural, introducido por
Johan Galtung, alude a las formas de opresión y violencia generadas por las
estructurasLa paz positiva acepta el conflicto como una parte natural de la
vida y procura su pacífica solución. La paz, en síntesis, no es lo contrario de
la guerra, sino la ausencia de violencia estructural, la armonía del ser humano
consigo mismo, con los demás y con la naturaleza. La educación para la paz toma
los siguientes rasgos: • Presupone tomar partido en el proceso de socialización
por valores que alienten el cambio social y personal. • Cuestiona el propio
acto educativo, alejándose de la concepción tradicional, bancaria según la
expresión de Paulo Freire, de la enseñanza como algo meramente de transmisión.
Entiende el acto educativo como un proceso activo-creativo en el que el
alumnado es agente vivo de transformación. • Lucha contra la violencia
simbólica, estructural, presente en el marco escolar. • Intenta que coincidan
fines y medios. Se trata de llegar a contenidos distintos a través de medios
distintos, haciendo del conflicto y del aprendizaje de su resolución noviolenta
punto central de su actuación. • Combina ciertos conocimientos sustantivos con
la creación de una nueva sensibilidad, de un sentimiento empático que
favorézcala comprensión y aceptación del otro. • Presta tanto atención al
curriculum explícito como al “curriculum oculto”, es decir, a la forma de
organizar la vida en la escuela. Éste ha de ser coherente con los contenidos
manifiestos. Como se sabe, el tener que enfrentarse día a día y durante una
serie de años a las expectativas y rutinas institucionales de la escuela supone
una enseñanza y un aprendizaje tácito de normas, valores, hábitos y
disposiciones. La tolerancia, la participación, la empatía, la solidaridad y
demás valores “alternativos” deben vivirse con el ejemplo. • Se trata, en suma,
de aprender a pensar y a actuar de otra manera, algo que supera la ausencia de
guerra, que no plantea la paz como algo quimérico, sino como un proceso por el
que se irá pasando de la desigualdad a la igualdad, de la injusticia a la
justicia, de la indiferencia al compromiso.
•Conclusiones
La paz es un valor universalmente
reconocido y profundamente arraigado en la sociedad. Una muestra de ello es la
inclusión de la educación para la paz en los centros escolares.
El sistema educativo ofrece la posibilidad
de trabajar ciertos valores humanos como la paz, desde la perspectiva de la
transversalidad en el currículo,la educación no solo viene de casa,es importante
resaltar que en las instituciones educativas se aprenden valores y se desenvuelven
los alumnos de una manera distinta.
En este contexto, se puede tratar con mayor
sentido y eficacia el fenómeno de la violencia en los centros escolares. La
mejor forma de evitar la violencia escolar es posibilitar mecanismos de
prevención, fomentando actitudes y hábitos de convivencia pacífica y de respeto
a las libertades individuales y los derechos de los ciudadanos.
No es menos cierto que todavía existen
importantes carencias en la formación inicial y continua del profesorado sobre
los modos de prevenir y tratar los crecientes fenómenos de violencia escolar.
En este sentido, cobra especial importancia la aplicación de ciertos programas
de educación para la paz, la convivencia y la no violencia en los centros
educativos, promovidos por instituciones públicas y privadas de ámbito nacional
e internacional.
Las medidas disciplinarias no siempre son
el medio más adecuado ni el único para enfrentarse a la violencia. Este
complejo fenómeno implica un tratamiento mucho más integral, un análisis
exhaustivo de la situación y de sus posibles causas, una serie de propuestas
globales de los diferentes sectores sociales, un seguimiento de los métodos aplicados..
•BIBLIOGRAFÍA
http://rieoei.org/experiencias146.htm
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Educación_para_la_paz
•ANEXO
Cabe mencionar que para obtener los resultados de este informe se
consultaron páginas que hablan sobre experiencias educativas y este informe no sólo
se enfoca en la educación y valores que tenemos en casa,si no también en la educación
que se recibe en las instituciones educativas.
Coevaludaor: César Tellez Quintanar NL:36
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